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Artículo publicado en el número 58 de la revista Making Of
Artículo publicado en el número 58 de la revista Making Of
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Acercamiento al filme Matrix de los hermanos Wachowski desde una perspectiva educativa enfocada a la asignatura de Filosofía.
Introducción
A lo largo de la historia, los filósofos han utilizado en numerosas ocasiones relatos, ejemplos, o (particularmente en la filosofía anglófona del siglo XX) experimentos mentales. El cine puede ser utilizado para completar, para evocar, o bien para emular tales experimentos o aquellos relatos de una manera mucho más vívida, aprovechando también su dimensión lúdica como factor motivador.
Matrix es una película de éxito que gusta a una gran parte de adolescentes, aunque a muchos les cuesta comprenderla y no ven más allá del despliegue de efectos especiales y actualización de las cintas de artes marciales. A pesar de ello plantea algunas cuestiones relacionadas con el pensamiento filosófico y evoca, si bien de manera equívoca, el célebre mito platónico de la caverna.
Esta actividad está dirigida a alumnos de segundo de Bachillerato en la asignatura de Filosofía II (Historia de la Filosofía). Comprendería entre tres y cuatro sesiones, en mi caso he dedicado tres clases (una semana) al visionado y a la introducción (he repetido alguna secuencia, aunque esto puede hacerse también más adelante), añadiendo una cuarta para la puesta en común (actividades). Tendría lugar al final del primer trimestre o a comienzos del segundo, después de haber estudiado Platón y antes de comenzar con Descartes. Gran parte de los elementos de esta propuesta puede ser igualmente útiles en Filosofía I (primero de Bachillerato).

Los dos grandes temas filosóficos presentes en Matrix se corresponden con las dos versiones más conocidas de un experimento mental semejante en muchos aspectos a lo que podríamos llamar la hipótesis Matrix. La primera versión es “la máquina de experiencias” de R. Nozick, la segunda es conocida como “cerebros en una cubeta” de H. Putnam. El foco de la primera se corresponde con la elección entre la pastilla roja y la pastilla azul, cuya secuencia clave es la traición de Cifra, y se resume en la pregunta ¿por qué no elegir la pastilla azul?, o en otras palabras ¿por qué es preferible el mundo real? La segunda versión apunta básicamente a una cuestión de teoría del conocimiento: ¿cómo sabemos que no vivimos en un mundo simulado, sino en un mundo real? (hipótesis escéptica).
Biofilmografía de los directores
La vida de los hermanos Wachowski, Larry (Chicago, 1965) y Andy (Chicago, 1967), no es muy conocida. Al parecer, antes de entrar en la industria cinematográfica trabajaron como carpinteros, y durante un tiempo como escritores de cómics. Su primera película fue Bound (1996), estrenada en España con el título Lazos ardientes, aunque anteriormente habían participado como guionistas en Assassins (1995), protagonizada por Sylvester Stallone y Antonio Banderas, por tanto Matrix es su segunda película. Después vendrían los dos episodios siguientes de la trilogía, Matrix Reloaded y Matrix Revolutions (2003), directamente consagrados a los efectos especiales envueltos en un humo pseudomístico. También participaron como guionistas en Animatrix, un conjunto de cortos de animación basados en el universo de Matrix. Han adaptado y producido V for Vendetta (2006), han colaborado en The Invasion (2007), y actualmente son los responsables de Speed Racer, adaptación de una serie japonesa de animación.

Sinopsis
En el siglo XXII el desarrollo científico-tecnológico habrá hecho posible la inteligencia artificial (IA), maquinas inteligentes que se habrían rebelado contra el hombre (no sabemos “quién golpeó primero”). En la lucha entre humanos y máquinas los primeros habrían destruido el sol para eliminar la fuente de energía de las IA, pero en esta batalla las máquinas vencerían e idearían un sistema para utilizar nuestros cuerpos como proveedores de energía. Los seres humanos serían cultivados y mantenidos vivos, pero permanecerían engañados sobre su estado gracias a un avanzado software llamado Matrix que, mediante conexiones con el sistema nervioso, les haría creer en un mundo simulado existente sólo en sus mentes1  (“Matrix es un mundo imaginario generado por ordenador”). Ese mundo coincidiría con el que era realmente a finales del siglo XX (y que “ahora solo existe como parte de una simulación interactiva neural”). Sin embargo, algunos humanos han logrado escapar de ese sistema de cultivo, de esa prisión que es tanto física como mental, y luchan por la liberación. Sólo ellos conocen la verdad y viven efectivamente en el mundo real  (han fundado una ciudad llamada Sión) [¿Hasta qué punto podría decirse que los conectados a Matrix “viven”? ¿Qué significa “vivir”?].
El señor Anderson lleva una doble vida: por un lado, trabaja en una empresa de software, por otro, es una especie de pirata informático o de traficante de programas, cuyo sobrenombre es Neo. Anderson vive con una extraña inquietud, un confuso presentimiento acerca de la realidad. Un día, en una discoteca, se le acerca una chica (Trinity) que le habla de Matrix, a través ella conocerá a Morfeo quien le revelará la verdad. Morfeo le ofrece la posibilidad de salir de Matrix, de desconectarse, para ello deberá elegir entre dos pastillas, si toma la pastilla azul despertará en su cama (virtual) y nada habrá cambiado, pero si toma la pastilla roja accederá a la verdadera realidad (“Recuerda, lo único que te ofrezco es la verdad, nada más”, le dice Morfeo). Y Neo, como será conocido en el mundo real, elige la pastilla roja.

Morfeo cree que Neo es el elegido, alguien con una capacidad excepcional para dominar Matrix desde dentro, cuya llegada esperan desde hace tiempo. A pesar de sus dudas, a lo largo del filme vamos descubriendo que, efectivamente, Neo puede ser el elegido, un factor fundamental para la liberación de la humanidad2.
Objetivos
  • Por una parte, mirando hacia atrás (Platón, Epicuro, Aristóteles), recordar el mito de la caverna y retomar algunos de los términos fundamentales que ya hemos visto aparecer durante el curso (verdad, realidad, felicidad, conocimiento, ilusión), así como identificar las tres grandes ramas de la filosofía que hemos trabajado: teoría de la realidad (ontología, metafísica), teoría del conocimiento (epistemología, gnoseología), y ética (también habría un pequeño espacio para la antropología, si se desea3).
  • Por otra parte, mirando hacia adelante, el filme resulta muy útil para comprender el punto de partida de la teoría del conocimiento en el siglo XVII y el significado de las ideas como conjunto de los contenidos de conciencia (en este sentido las percepciones son ideas) [Véase Documento 1 en Anexo]. El gran descubrimiento gnoseológico de la filosofía de aquella época fue que nosotros sólo tenemos acceso –conocimiento– directo a lo que hay en nuestra mente, no a los objetos exteriores que presuntamente sean la causa de tales contenidos (nuestro propio cuerpo es, bajo cierta perspectiva, un objeto exterior, es decir, extramental, como se aprecia claramente en la filosofía de Descartes, aunque tenga también una dimensión interna que el propio Descartes subraya). Aquí habría que repasar lo estudiado el curso anterior (Filosofía I) sobre la percepción (cómo determinadas energías se transforman en nuestro cerebro –o en nuestra mente– en imágenes, sonidos, olores, etc.). Matrix muestra la posibilidad de una realidad ilusoria producida artificialmente en nuestros cerebros por un sofisticado sistema informático al que estaríamos conectados, y por tanto, la posibilidad de que lo que es para nosotros real no lo sea verdaderamente, la posibilidad de que lo que es real en nuestra mente no se corresponda con lo que es real fuera de ella. La concepción del filósofo británico Berkeley podría ejemplificar lo que llamaríamos una especie de Matrix teológica: lo real es lo percibido y lo percibido no proviene de un mundo real extramental sino que es provocado directamente en nuestras mentes por Dios.
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El desierto como un extraño espejo del vacío, como la extensión imprecisa de nuestros deseos, una espera monótona mientras el tiempo no fluye sino se escapa, huye incontenible entre la fina arena por la que algún día vendrán los invasores tártaros. ¿Y si no llegan nunca? 
La fascinación que desde su aparición en 1940 ha despertado El desierto de los tártaros, la más célebre novela de Dino Buzzati (1906-1972), proviene del paisaje formal de la fábula que narra, no de su significación oculta.
Con todo, la historia del oficial Giovanni Drogo, destinado a una fortaleza fronteriza sobre la que pende una amenaza aplazada e inconcreta, pero obsesivamente presente, se halla cargada de resonancias que la conectan con algunos de los más hondos problemas de la existencia: la seguridad como valor contrapuesto a la libertad, la progresiva resignación ante el estrechamiento de las posibilidades vitales de realización, la frustración de las expectativas de hechos excepcionales que cambien el sentido de la existencia.
Les dejo unas palabras acertadísimas de un bloguero: "El desierto de los Tártaros es una terrible metáfora humana sobre nuestra vida. Puede tener miles de escenarios. Pueden ser nuestras ciudades, nuestras parejas, nuestros trabajos, nuestras militancias. Es el símbolo del precio que nos cobra la dignidad.

Parecía un libro más sobre la anorexia y la juventud desbocada de este siglo, pero al leerlo uno se queda con una sola palabra: impactante. Impactante esta novela de la hoy célebre argentina Cielo Latini, y no solo porque es un testimonio brutalmente sincero sobre las obsesiones adolescentes, sino por el estilo y el tono que permean sus páginas.
Ligero en sus temas (no superficial), puntual en las anécdotas; con la fluidez suficiente para acabarla de un tirón. Y más aun, su tono irónico, cargado de ese humor negro y desenfado poco frecuentes en la Literatura latinoamericana, hacen de esta obra un libro altamente recomendable.
Por otro lado, es muy sentida y estremecedora la confesión desgarrada de la protagonista, desde su infancia calmada, pasando por una pubertad tortuosa y su descenso inexorable en la anorexia, ya joven, aún atrapada en los traumas del ayer. Recomendable, sin duda.



Hambre de Knut Hamsun es el escrito ideal para templar el alma del futuro novelista. No importa la miseria, el fracaso, el hambre dolorosa (porque el hambre duele), no importa el mundo todo en nuestra contra. 
Por sobre la abrumadora evidencia y pruebas irrefutables de que acometemos una empresa insensata, por encima del amor, dios y hasta la familia, se eleva el destino fecundo del escritor. 
Libro desesperado, nunca melodramático ni autocompasivo. Solo la confesión descarnada de un pr de convicciones llevadas hasta los bordes de la locura. 
Junto a John Fante y Bukowski, Hamsun aparece, a menudo, en la sombra opacado por el baldón de su nazismo necio y miserable. Sin embargo, leerlo nos reconcilia, en parte, con un grande como él.

Muy buena adaptación de La araucana de Alonso de Ercilla...

Excelente material de Juan Luis Carreras en su SlideShare: http://www.slideshare.net/andrea3984/historia-dechileencmics12250702334270379#


Casandra es hija de Príamo y Hécuba y es hermana gemela de Heleno. Al nacer, se hizo una fiesta en el templo de Apolo, en las afueras de Troya. Al anochecer, los padres se marcharon y dejaron a los bebés en el templo por un olvido. Al día siguiente, cuando regresaron a recogerlos, los gemelos estaban dormidos y dos serpientes les pasaban la lengua por los órganos de los sentidos.
Los padres empezaron a gritar de angustia, ante lo cual las serpientes se retiraron. Fue así como Casandra y Heleno tuvieron el don profético cuando fueron adultos. 
Otra versión de la leyenda, indica que Apolo se había enamorado de Casandra y le prometió a la joven el don de la profecía si  aceptaba entregarse a él. Ella aceptó, pero una vez iniciada en las artes de la adivinación, se negó a cumplir su parte del trato. Ante esto, Apolo le escupió en la boca y le retiró el don de la persuasión, por lo que aunque ella dijera la verdad, nadie le creería. 
Así,Casandra es fundamentalmente conocida por sus predicciones en dos momentos cruciales en la historia de Troya. El primero ocurre cuando ella predice que Paris -siendo desconocido- traerá la ruina a la ciudad. Cuando este va a ser condenado a muerte, ella reconoce en último momento que el joven es hijo de Príamo.
Después, cuando Paris aparece con Helena en Troya ella indica que el hecho provocará la ruina de la ciudad, pero nadie la escucha. Luego, después de la muerte de Héctor, cuando regresa Príamo, ella descubre que su padre trae el cadver de su hermano antes de que este hecho se sepa.
Además, se opone rotundamente junto con el adivino Laocoonte a que se introduzca el famoso caballo de madera, pues ella sabía que este era una trampa y que adentro venían guerreros aqueos. 
Por supuesto, nadie le cree y Apolo envía unas serpientes para que devoren a Laocoonte y a sus hijos. Por eso, los troyanos permiten que el caballo entre en la ciudad. 
 Durante el saqueo, Casandra se oculta en el templo de Atenea, pero Áyax la persigue. Ella se abraza a la diosa, pero Áyax no se detiene y la arranca de esta, provocando que la estatua se tambalee. Ante esto, los troyanos se ofenden y van a lapidar al joven guerrero, pero este se refugia en el templo que acaba de ofender y se salva. 
Posteriormente, cuando los aqueos se reparten el botín, Casandra es entregada a Agamenón, quien se enamora perdidamente de la joven. Ella se haba mantenido virgen hasta el momento, pero ahora le pertenece a Agamenón y de él tiene aparentemente unos gemelos llamados Teledamo y Pélope. 
Según una versión, cuando Agamenón llega a Micenas, su esposa Clitemnestra lo mata y asesina a Casandra por celos, aun cuando ella misma tenía un amante.