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Alienación
(Julio Ramón Ribeyro)

Roberto era un niño de raza negra que un día recibe la peor ofensa de la chica que amaba secretamente: ella lo discrimina por su color oscuro, "zambo" le grita llena de repugnancia. 
Desde ese terrible momento, la vida del muchacho será un proceso progresivo de blanquearse a toda costa, de quitar de sí cualquier rasgo que le recordase su color o raza original. Aún más, no solo hacerse blanco, sino parecerse a un gringo, a un anglosajón norteamericano; por ello, aunque era hijo de una lavandera -y no vivía en un chalet como el resto de los chicos que frecuentaba- él siempre estaba allí donde solían jugar chicos blanquiñosos.

El cuento se incia contando la historia de Roberto que, al igual que el resto, estaba enamorado de una niña llamada Queca, esta era hermosa de color capulí y la distinguían unas buenas piernas que hacian soñar a los ruidosos adolescentes de Miraflores; alegre, adorable y vivaz, la jovencita era el tormento juvenil del barrio, aunque ella no fíjase su atención en nadie en particular.
Un día,  desgraciada circunstancia, mientras ella jugaba vóley en el parque con sus amigas, un saque fallado hizo que el balón llegara hasta donde estaba Roberto. Él, emocionado pues Queca se acercaba le trata de entregar atentamente la pelota, pero ella lo ve: pequeño y de cabellos ensortijados. Entonces sucedió algo que Roberto jamás pudo olvidar, Queca corrió horrorizada diciendo “Yo no juego con zambos”.

A partir de aquel  día Roberto cambió. Estas palabras decidieron su vida; continuaba en el parque pero su mirada ya no era la misma, había perdido su inocencia, era un ser observador, calificador; y Queca también había cambiado: era mucho más hermosa y, claro, había conseguido un muchacho que al fin la llevo al baile de promoción, a partir de allí todos vieron sus sueños desvanecerse al ver a su dama con un gringuito rico, de buena posición.  
Pero Roberto la seguía espiando hasta que se dio cuenta de que era otro el que se casaría con ella, un tal Billy Muligan, hijo de un funcionario del consulado de Estados Unidos; nadie sabía cómo se conocieron, pero el futuro era obvio.
Poco a poco, Roberto ya no era el mismo, se había cambiado el nombre, ahora era “Boby”; se tiño el pelo con agua oxigenada y  se lo  planchó;  se echaba talco para ser menos negro, y pronto se fijó en la ropa y como no le alcanzaba el dinero, iba a las casas donde remataban ropas de segunda y las compraba.

Roberto que solo se preocupaba por su afecatada apariencia perdió su empleo de repartidor en una pastelería,  ya que el dueño era una persona que ya le había aguantando  que se pinte el cabello, pero que se disfrace ya era el colmo. Así que Roberto eligió irse y buscar otro empleo en casa de gente gringa, pero era rechazado, entonces pensó en hablar aquel idioma y comenzó a estudiar inglés por su cuenta, ver películas en ingles y se empapaba de la cultura que tanto admiraba. Se grababa frases y las repetía hasta el cansancio. Así se le vio por los lugares concurridos por gringos: aeropuertos, grandes restaurantes, siempre allí estaba él, solícito, obsequioso, obsevador. Pudo conseguir empleo de mozo y aprendió más palabras, hasta que se puso a estudiar en el ICPNA; era el alumno que nunca falta  y era uno de los mejores.

Allí se encontró con José María Cabanillas, un chico que tenía la misma ciega admiración por la cultura nortamericana, ambos eran reconocidos por su desempeño. Eran la parejita inseparable de amigos que decidieron vivir juntos alquilaron un cuarto y lo convirtieron en su refugio, con posters y música de Frank Sinatra, hasta que decidieron irse a los Estados Unidos. Erra difícil pero trabajaron duro, juntaron dinero y pronto se encontraban en una ciudad  que los tragaba. Allí había muchos López, Cabanillas, de todas las razas y credos.

Su dinero se les acabó en un mes y pronto no tenían donde vivir, estaban hartos de los hot dog, la ropa desgastada y no les quedo más que inscribirse al reclutamiento, cosa que era muerte segura, pero si lo lograban tenían garantizado nacionalidad, trabajo, medallas, así que sin otra cosa que hacer Roberto y su amigo fueron. Pronto se veían después de haber salido de un país sin oportunidades a estar volando con el uniforme y sus armas. Tiempo después la madre de Roberto recibió una carta donde le comunicaban que él había muerto: Luego regreso su amigo quien enseñaba su brazo mutilado, pero al fin con vida y contó como Roberto había muerto sin sufrir de un tiro en la cabeza. López había muerto y tenía derecho a una prima para su familia la cual nadie cobró.  
Y por otra parte Queca se fue a vivir  al país de su esposo, a Kentucky, donde tenía  todos los aparatos eléctricos, pero sus ojos fueron cambiando y su esposo, un alcohólico que le era infiel, la golpeaba con frecuencia y la insultaba por ser latina.

20 comentarios :

  1. muy buena obra ;)

  1. swaaaaaaaaaaaaag ♥

  1. me encanto la obra :)

  1. muy bueno aqui se ve un joven que no se quiere asimismo solo pro el hecho de que una chica le dijo esa frase hace un cambio de todo

  1. Muy buena obra .. va para toda la gente racista!!

  1. Muchas veces se cometen actos(cambiar) para agradarle a alguien; sin embargo no se ve si a la persona por la cual se hace le intereza , es entonces que se actua si tener autoestima.
    Por tanto para que cambiar cada sr humano tiene su escncia y un camino con la cual va a triunfar en la vida.

  1. Muy buena obra me gusto

  1. Uno ahí que quererse a si mismo y seguir para adelante y no derrumbarse x algo o alguien

  1. q mal la maltratan

  1. yo quiero el resumen, del resumen, del resumen

  1. buena :)

  1. :)

  1. muy Bueno

  1. que buen cuento

  1. que bueno

  1. que mierda de obra

  1. esta obra es muy buena

  1. ke buen resumes de la obra "Alienación"

  1. k bacan este resumen ayuda a no discriminar esee es el mensaje de la lectura :v

  1. me encnta este resumen tan corto :)

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